Los datos revelan una tendencia dominante de desconexión política entre evangélicos latinoamericanos, donde el 74.32% de Argentina, 76.50% de Colombia, 79.11% de Ecuador, 82.92% de Perú, y 87.50% de Chile reportan no sentirse cercanos a ningún partido político específico. Esta mayoría abrumadora sugiere una distancia generalizada del sistema político partidario tradicional, con solo México (49.39%) y Uruguay (44.16%) mostrando niveles menores de desafección, aunque aún representando la mayoría de sus poblaciones evangélicas.
Esta tendencia hacia la independencia política encuentra eco en las enseñanzas bíblicas sobre la ciudadanía celestial. Como establece Filipenses 3:20: «Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.» Los evangélicos latinoamericanos parecen reflejar una comprensión de que su identidad primaria trasciende las divisiones políticas terrenales, manteniendo cierta distancia de las estructuras partidarias mientras buscan principios bíblicos para guiar su participación cívica.
Un análisis detallado revela que México lidera con el mayor nivel de identificación partidaria (50.61%), seguido por Uruguay (55.84%), República Dominicana (56.45%), y Paraguay (43.24%). Estos cuatro países muestran patrones únicos donde los evangélicos demuestran mayor disposición a identificarse con opciones políticas específicas, contrastando marcadamente con el patrón regional predominante de distanciamiento político.
En el extremo opuesto, Chile presenta la menor identificación partidaria con apenas 12.50%, seguido por Perú (17.08%), Ecuador (20.89%), y Colombia (23.50%). Estos países andinos muestran una resistencia particularmente fuerte hacia la identificación partidaria, sugiriendo posibles factores culturales, históricos o contextuales que refuerzan la tendencia evangélica hacia la independencia política en estas naciones específicas.
El Salvador (39.84%) y Honduras (37.70%) presentan niveles de identificación partidaria significativamente superiores al promedio regional, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta. Costa Rica (31.29%) y Panamá (30.40%) también muestran niveles moderados pero considerables de identificación política. Esta tendencia centroamericana sugiere dinámicas políticas regionales específicas que generan mayor engagement evangélico con las estructuras partidarias existentes.
La encuesta de Latinobarómetro 2023 sobre 20,000 evangélicos revela una clara mayoría regional (promedio 69.1%) que rechaza la identificación partidaria, con variaciones significativas por país. México y Uruguay emergen como excepciones notables con mayorías que sí se identifican políticamente, mientras que los países andinos muestran los menores niveles de engagement partidario. Esta data sugiere que los evangélicos latinoamericanos mantienen una postura de participación cívica independiente, priorizando principios por encima de lealtades partidarias tradicionales.