Los datos revelan un fuerte consenso favorable hacia la economía de mercado entre los evangélicos latinoamericanos, con un 56.18% promedio manifestando estar «De acuerdo» con la afirmación de que «la economía de mercado es el único sistema con el que un país puede llegar a ser desarrollado». Paraguay lidera esta tendencia con el 67.14%, seguido por Uruguay (69.86%) y Chile (69.77%). Las respuestas positivas combinadas («De acuerdo» + «Muy de acuerdo») alcanzan un promedio del 68.36%, mientras que las negativas («En desacuerdo» + «Muy en desacuerdo») representan solo el 31.64%. Brasil se destaca como una excepción notable con apenas 38.72% de acuerdo básico pero compensando con el 34.34% en «Muy de acuerdo», totalizando 73.06% de respuestas favorables.
La perspectiva bíblica sobre los sistemas económicos encuentra eco en Proverbios 31:18, donde se describe a la mujer virtuosa: «Ve que van bien sus negocios; su lámpara no se apaga en toda la noche», sugiriendo una valoración divina del comercio próspero y la actividad económica sostenible. Esta afinidad evangélica hacia el libre mercado refleja una teología que ve en la prosperidad económica una bendición divina y en el trabajo arduo un mandato bíblico, alineándose con la ética protestante del trabajo que históricamente ha favorecido sistemas económicos basados en la iniciativa individual y la competencia.
El análisis cuantitativo muestra variaciones regionales significativas en la intensidad del apoyo. Los países del Cono Sur demuestran el mayor entusiasmo: Uruguay (69.86% de acuerdo), Chile (69.77%) y Paraguay (67.14%), mientras que México presenta la menor adhesión con solo 43.40% de acuerdo básico, aunque mantiene un respetable 15.09% en «Muy de acuerdo». Las respuestas de desacuerdo más altas se concentran en Costa Rica (33.46% en desacuerdo) y México (33.33%), sugiriendo contextos nacionales donde los evangélicos mantienen mayor escepticismo hacia las virtudes del mercado libre. Brasil presenta un patrón único con alta polarización: 34.34% muy de acuerdo versus 14.48% en desacuerdo.
La distribución general evidencia que los evangélicos latinoamericanos han adoptado mayoritariamente una cosmovisión económica neoliberal, con menos del 32% expresando desacuerdo con el paradigma de mercado. Esta tendencia refleja tanto la influencia de décadas de políticas económicas regionales como la teología de la prosperidad prevalente en muchas denominaciones evangélicas. El hecho de que países como Guatemala (62.05%) y Bolivia (64.00%) muestren alta aceptación del mercado, a pesar de sus contextos socioeconómicos desafiantes, sugiere que la fe evangélica puede actuar como mediadora entre las realidades económicas adversas y la esperanza en sistemas que prometen movilidad social a través del esfuerzo individual y la bendición divina.