Los datos revelan una división polarizada entre los evangélicos latinoamericanos respecto a las protestas en sus países, con un 45.84% promedio manifestando estar «De acuerdo» con las protestas, mientras que el 33.10% se declara «En desacuerdo». Paraguay lidera significativamente el apoyo con 71.23% de acuerdo, seguido por Argentina (61.33%) y Costa Rica (51.10%). En contraste, El Salvador muestra la mayor resistencia con 55.32% en desacuerdo y apenas 29.09% de apoyo. Las respuestas extremas («Muy de acuerdo» + «Muy en desacuerdo») alcanzan un promedio combinado del 20.28%, evidenciando que aproximadamente una quinta parte de los evangélicos mantiene posiciones radicales sobre la protesta social, mientras que el 79.72% adopta posiciones moderadas.
La perspectiva bíblica sobre la protesta y la justicia social encuentra fundamento en Amós 5:24, donde el profeta declara: «Pero corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo». Este mandato profético legitima la expresión pública del descontento ante la injusticia, sugiriendo que los creyentes tienen una responsabilidad moral de alzar su voz contra las inequidades sociales. La tradición bíblica de denuncia profética respalda la participación evangélica en movimientos que buscan rectitud y equidad social, aunque siempre dentro de marcos pacíficos y constructivos.
El análisis cuantitativo revela patrones regionales contrastantes en la percepción evangélica de la protesta. Los países del Cono Sur muestran mayor tolerancia: Paraguay (71.23% de acuerdo), Argentina (61.33%) y Uruguay (47.37%), mientras que Centroamérica presenta mayor resistencia: El Salvador con 55.32% en desacuerdo, Guatemala (44.54% en desacuerdo) y Honduras (44.11% en desacuerdo). Brasil presenta un patrón excepcional con alta polarización: 37.10% de acuerdo básico pero 26.45% muy en desacuerdo, totalizando 48.39% de respuestas negativas. México destaca con el mayor porcentaje de «Muy de acuerdo» (20.00%), sugiriendo un segmento evangélico altamente comprometido con el activismo social.
La distribución general evidencia que los evangélicos latinoamericanos no mantienen una posición monolítica frente a la protesta social, contrariando estereotipos sobre la pasividad política protestante. El 54.96% combinado de respuestas favorables («De acuerdo» + «Muy de acuerdo») supera ligeramente al 45.04% de respuestas negativas, indicando una ligera inclinación hacia la aceptación del disenso público. Esta tendencia refleja una evolución en la conciencia social evangélica, donde las nuevas generaciones de creyentes integran más fluidamente la fe personal con la responsabilidad cívica. Sin embargo, la alta variabilidad entre países (desde 29.09% en El Salvador hasta 71.23% en Paraguay) sugiere que factores contextuales nacionales, incluyendo experiencias históricas con autoritarismo y movimientos sociales, influyen significativamente en las actitudes evangélicas hacia la protesta.