
Los datos del Latinobarómetro 2023 revelan disparidades extremas en el acceso a sistemas de calefacción o aire acondicionado entre evangélicos latinoamericanos, evidenciando desigualdades severas en confort térmico residencial. Argentina lidera con 75.32%, seguida por Uruguay con 41.77% y Venezuela con 36.15%, aunque ningún país supera el 76%. Paraguay (54.00%), Chile (52.89%), Panamá (25.68%), Brasil (23.10%) y República Dominicana (16.93%) muestran entre 16-54%. Ecuador (16.89%), México (16.27%), Honduras (12.03%), Bolivia (8.02%), Guatemala (6.42%), Costa Rica (6.29%), El Salvador (4.82%), Colombia (4.59%) y Perú (2.08%) registran cifras inferiores al 17%, donde más del 83% carece de estos sistemas. Perú presenta el acceso más bajo con apenas 2.08%, donde 97.92% de evangélicos carecen de calefacción o aire acondicionado.
Esta realidad material conecta con principios bíblicos sobre provisión y cuidado familiar expresados en Santiago 2:15-16: «Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?». La ausencia de sistemas de climatización no constituye mero lujo sino necesidad que afecta salud, productividad y bienestar, especialmente crítica para ancianos, niños pequeños y personas con condiciones médicas sensibles a temperaturas extremas. Las comunidades evangélicas en regiones con climas severos enfrentan vulnerabilidad particular cuando carecen de recursos para mitigar frío o calor extremos.
Existe una brecha monumental de 73.24 puntos porcentuales entre Argentina (75.32%) y Perú (2.08%), la segunda mayor disparidad después de agua caliente (87.6 puntos). Argentina constituye el único país donde tres cuartos de evangélicos poseen climatización, mientras trece países permanecen por debajo del 25%. Perú (97.92%), Colombia (95.41%), El Salvador (95.18%), Costa Rica (93.71%), Guatemala (93.58%) y Bolivia (91.98%) presentan más del 91% sin acceso. Honduras (87.97%), Ecuador (83.11%), México (83.73%) y República Dominicana (83.07%) también superan el 83% sin climatización. Esta distribución evidencia que la ausencia de sistemas de control térmico constituye la norma absoluta para la vasta mayoría de evangélicos latinoamericanos.
Chile (52.89%) y Paraguay (54.00%) presentan aproximadamente la mitad de hogares con climatización, posiblemente reflejando necesidades climáticas particulares. Chile enfrenta inviernos fríos que demandan calefacción, mientras Paraguay experimenta veranos extremadamente calurosos que requieren refrigeración. Uruguay (41.77%) muestra 41.77% con acceso, significativamente inferior a Argentina (75.32%) pese a similitudes climáticas y económicas, sugiriendo diferencias en priorización de gastos o costos energéticos. Venezuela (36.15%) presenta 36.15% con climatización, cifra relativamente alta considerando su colapso económico, posiblemente reflejando instalaciones previas en viviendas urbanas principales que aún funcionan pese a mantenimiento limitado.
Perú (2.08%) registra el acceso más bajo con apenas 2.08%, donde prácticamente ningún evangélico posee climatización pese a temperaturas extremas en regiones andinas y amazónicas. Colombia (4.59%) y El Salvador (4.82%) también permanecen por debajo del 5%, mientras Costa Rica (6.29%) y Guatemala (6.42%) no alcanzan el 7%. Brasil (23.10%) muestra apenas 23.10% con acceso pese a ser la mayor economía regional, contrastando con 86.08% de acceso a internet y 93.69% a agua potable, evidenciando que climatización permanece como bien aspiracional incluso en contextos económicos relativamente desarrollados. Panamá (25.68%) presenta 25.68% con climatización versus 80.91% con vivienda propia, demostrando que poseer casa no garantiza equipamiento con sistemas de confort térmico.
El estudio revela que la calefacción y aire acondicionado constituyen los bienes menos accesibles entre evangélicos latinoamericanos después del agua caliente en países centroamericanos. Solo Argentina supera el 75% mientras trece países permanecen por debajo del 25%, con Perú registrando apenas 2.08%. La brecha de 73.24 puntos porcentuales evidencia que climatización residencial permanece como lujo inalcanzable para la mayoría abrumadora. Aproximadamente entre 2% y 75% de evangélicos acceden a estos sistemas según el país, con más del 83% careciendo de ellos en trece naciones. Esta carencia masiva expone a millones de evangélicos latinoamericanos a vulnerabilidad térmica que afecta salud, productividad laboral, desempeño educativo infantil y bienestar general, especialmente crítico en contextos de cambio climático con temperaturas extremas crecientes que demandan adaptación tecnológica mayoritariamente ausente en hogares evangélicos de la región.
