La tabla muestra la frecuencia con que los evangélicos latinoamericanos trabajan para partidos políticos o candidatos. Los datos están presentados en cuatro categorías (Nunca, Casi nunca, Frecuentemente y Muy frecuentemente) y se visualizan mediante barras horizontales en tonos rojizos. La información proviene del Latinobarómetro 2023, basada en una encuesta a 20,000 personas evangélicas.Datos claves:
- Chile (91.74%), Bolivia (87.20%) y Costa Rica (88.67%) muestran los porcentajes más altos de no participación política («Nunca»)
- México (22.29%) y Brasil (18.71%) lideran en la categoría «Casi nunca»
- República Dominicana destaca con los porcentajes más altos tanto en participación «Frecuente» (12.22%) como «Muy frecuente» (6.72%)
- Brasil (66.77%) y México (66.87%) muestran los porcentajes más bajos de «Nunca»
- La mayoría de los países muestra una participación «Muy frecuente» inferior al 3%
La tendencia dominante en la participación política de los evangélicos latinoamericanos muestra un claro distanciamiento de la actividad partidista. Chile (91.74%), Bolivia (87.20%) y Costa Rica (88.67%) encabezan esta tendencia con porcentajes extremadamente altos de personas que nunca trabajan para partidos o candidatos, sugiriendo una clara separación entre la fe y la militancia política activa.
Este distanciamiento de la política partidista nos recuerda el principio bíblico de Juan 17:16: «No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.» Sin embargo, esto también plantea preguntas sobre el balance entre el llamado a ser luz y sal en la sociedad y la participación en estructuras políticas formales.
Una segunda tendencia significativa se observa en países como México y Brasil, donde existe una mayor disposición a la participación política ocasional, con 22.29% y 18.71% respectivamente en la categoría «Casi nunca». Esto sugiere una apertura gradual hacia la participación política en estas grandes democracias latinoamericanas.
La tercera tendencia notable es el caso excepcional de República Dominicana, que muestra los niveles más altos de participación política activa, con 12.22% de participación frecuente y 6.72% muy frecuente, contrastando significativamente con el resto de la región y sugiriendo una relación diferente entre fe y política en este país caribeño.