Los datos del Latinobarómetro 2023 revelan que la economía/problemas económicos/financieros constituye la preocupación más importante para los evangelicos latinoamericanos encuestados. En el grupo de edad de 16-25 años, países como Argentina muestran un 21% de preocupación económica, mientras que Bolivia registra 12% y Brasil 41%. En el segmento de 26-40 años, Colombia alcanza 25%, Costa Rica 17% y Ecuador 33%. Esta tendencia se intensifica en los grupos de mayor edad, donde países como México muestran 18% en el grupo 16-25 y se incrementa a 43% en el grupo 26-40, evidenciando que la madurez económica amplifica la percepción de crisis financiera entre los creyentes evangelicos.

La preocupación económica generalizada entre los evangelicos latinoamericanos refleja la tensión entre las realidades temporales y la fe bíblica. Como enseña Mateo 6:26: «Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?» Esta perspectiva bíblica desafía a los creyentes a mantener la confianza en la provisión divina mientras enfrentan las dificultades económicas reales que afectan sus comunidades, recordando que la ansiedad por el sustento diario debe equilibrarse con la fe en el cuidado paternal de Dios.

El análisis cuantitativo revela diferencias significativas entre grupos etarios. En el segmento 16-25 años, países como Paraguay muestran 40% de preocupación económica, contrastando con Perú que registra 33%. En el grupo 41-60 años, estas cifras se modifican sustancialmente: Paraguay mantiene 40% mientras que Perú alcanza 43%. República Dominicana presenta una progresión interesante: 25% en el grupo más joven, incrementándose a 31% en el grupo intermedio. Esta variación generacional sugiere que las experiencias de vida y responsabilidades familiares influyen en la percepción de las crisis económicas entre los evangelicos de diferentes edades.

La distribución geográfica de las preocupaciones económicas revela patrones contextuales significativos. Venezuela muestra consistentemente altos porcentajes de preocupación económica (12% en 16-25 años, incrementándose en grupos posteriores), reflejando la crisis económica nacional. Guatemala presenta 22% en el grupo más joven, mientras que Honduras registra 32% en el mismo segmento. Uruguay mantiene porcentajes más moderados (14% en 16-25 años, 25% en 26-40 años), sugiriendo mayor estabilidad económica percibida. Estas disparidades regionales indican que el contexto socioeconómico nacional influye directamente en las preocupaciones de las comunidades evangelicas, con países en crisis mostrando mayores niveles de ansiedad financiera entre sus creyentes.

 

 

 

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