Los datos del Latinobarómetro 2023 revelan que la desocupación/desempleo representa una preocupación significativa entre los evangélicos latinoamericanos, con variaciones notables por edad y país. En el grupo de 16-25 años, Argentina lidera con 50% de preocupación por el desempleo, seguida por Chile con 23% y Ecuador con 12%. Bolivia muestra 32%, mientras que Colombia registra 25%. En el segmento de 26-40 años, las cifras se modifican sustancialmente: Argentina mantiene su liderazgo con 5%, Bolivia incrementa a 27%, Brasil alcanza 18%, y Colombia se eleva a 21%. Esta distribución evidencia que el desempleo juvenil constituye una crisis particular en ciertos países, especialmente en Argentina donde la mitad de los jóvenes evangélicos lo consideran el problema más importante.

La preocupación generalizada por el desempleo entre los evangélicos latinoamericanos refleja la comprensión bíblica del trabajo como vocación sagrada. Según 2 Tesalonicenses 3:10: «Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.» Esta enseñanza apostólica subraya la importancia del trabajo no solo como medio de sustento, sino como expresión de la dignidad humana y responsabilidad cristiana. La falta de oportunidades laborales genera no únicamente dificultades económicas, sino también crisis de propósito y identidad entre los creyentes, quienes ven en el trabajo una forma de servicio y mayordomía cristiana.

El análisis cuantitativo revela patrones diferenciados en los grupos de 41-60 años, donde países como Ecuador muestran 40% de preocupación por el desempleo, comparado con su 12% en el grupo más joven. Guatemala presenta 24% en este segmento, mientras que Honduras alcanza 23%. Paraguay registra 27% y Perú 20%. Esta intensificación en la mediana edad sugiere que las responsabilidades familiares y la proximidad a la edad de jubilación amplifican la ansiedad laboral. República Dominicana muestra 35% en este grupo etario, evidenciando que la estabilidad laboral se convierte en una preocupación central cuando los evangélicos enfrentan mayores cargas económicas familiares.

La distribución geográfica revela importantes contrastes regionales en la percepción del desempleo. Venezuela presenta cifras relativamente bajas (6% en 16-25 años, 32% en 61+ años), posiblemente reflejando que otros problemas superan al desempleo en gravedad percibida. Uruguay mantiene porcentajes moderados (10% en 16-25 años, 40% en 41-60 años), mientras que México muestra 10% en jóvenes y 50% en el grupo de mediana edad. El Salvador registra 18% en jóvenes, incrementándose a 56% en adultos mayores. Estas variaciones indican que el contexto económico nacional y las políticas de empleo influyen directamente en las preocupaciones laborales de las comunidades evangélicas, con algunos países mostrando mayor vulnerabilidad en grupos específicos de edad.

 

 

 

Categorías: Entrada