Los datos del Latinobarómetro 2023 revelan que la inflación/aumento de precios constituye una preocupación económica fundamental entre los evangélicos latinoamericanos, con un Grand Total del 15% que identifica este problema como el más importante del país. El análisis detallado muestra que países como Ecuador y Guatemala alcanzan 100% de preocupación en ciertos grupos etarios, seguidos por Chile (57%), Brasil (35%) y Colombia (35%). Esta tendencia indica que la estabilidad económica y el poder adquisitivo representan prioridades críticas para la comunidad evangélica, reflejando su preocupación por el bienestar familiar y la sostenibilidad económica doméstica.
La preocupación evangélica por la inflación y el aumento de precios encuentra respaldo bíblico en las enseñanzas sobre la administración responsable de recursos, como se establece en Lucas 14:28: «Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?» Los evangélicos, fundamentados en principios bíblicos de mayordomía y responsabilidad económica, naturalmente perciben la inflación como un obstáculo para la planificación familiar y la estabilidad financiera, elementos esenciales para el cumplimiento de sus responsabilidades como administradores de los recursos que Dios les ha confiado.
El análisis cuantitativo por grupos etarios revela patrones específicos de preocupación inflacionaria. El segmento de 26-40 años presenta consistentemente altos niveles de preocupación, con Ecuador alcanzando 100%, Honduras 45% y México 42%. En contraste, el grupo de 61 y más años muestra variaciones importantes, con Brasil liderando con 35%, seguido por Paraguay (25%) y República Dominicana (29%). Esta distribución generacional sugiere que los adultos en edad productiva y con responsabilidades familiares activas experimentan mayor sensibilidad hacia los efectos inflacionarios en su economía doméstica.
Los mapas temáticos evidencian disparidades geográficas marcadas en la percepción de la inflación como problema prioritario. Países como Bolivia (0%), Perú (0%) y varios otros presentan porcentajes mínimos, contrastando significativamente con naciones como Chile, Brasil y Colombia que muestran cifras sustancialmente más altas. Esta variación geográfica refleja las diferentes condiciones macroeconómicas, políticas monetarias y niveles de estabilidad económica que caracterizan a cada país, influyendo directamente en cómo los evangélicos perciben y priorizan los desafíos inflacionarios en sus respectivos contextos nacionales.
La cuarta tendencia significativa revela una consistencia notable en la identificación de la inflación across diferentes segmentos demográficos evangélicos. Países como Argentina (25%), México (11%), Honduras (16%) y Venezuela (25%) mantienen porcentajes consistentes que demuestran una percepción generalizada sobre la importancia de este problema económico. Esta uniformidad en la preocupación inflacionaria, respaldada por la base de 20,000 encuestados, indica que la comunidad evangélica latinoamericana mantiene una conciencia económica aguda sobre los factores que afectan su capacidad de sostenimiento familiar y desarrollo comunitario, estableciendo la estabilidad de precios como un elemento fundamental para su bienestar integral.