Los datos del Latinobarómetro 2023 revelan que los problemas de salud constituyen una preocupación significativa entre los evangélicos latinoamericanos, con un Grand Total del 13% que identifica este tema como el problema más importante del país. El análisis por grupos etarios muestra variaciones notables: Guatemala encabeza con 100% en el segmento de 16-25 años, seguido por México (50%), Paraguay (28%) y Perú (30%). Esta distribución indica que la percepción sobre la importancia de los problemas de salud varía considerablemente según el contexto nacional y la estructura demográfica de cada país.
La preocupación evangélica por los problemas de salud encuentra fundamento bíblico en el ministerio sanador de Cristo, como se registra en Mateo 4:23: «Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.» Los evangélicos, siguiendo el ejemplo de Jesús, reconocen la salud como un aspecto integral del bienestar humano y una responsabilidad social que debe ser atendida por las autoridades gubernamentales, reflejando su compromiso con la dignidad humana y el cuidado comunitario.
El análisis cuantitativo revela disparidades generacionales significativas en la percepción de los problemas de salud. El grupo de 41-60 años presenta los porcentajes más altos de preocupación en varios países, con Venezuela alcanzando 42%, Costa Rica 50% y Paraguay 24%. En contraste, el segmento de 61 y más años muestra patrones diferenciados, con Venezuela liderando con 36% y Costa Rica con 25%. Esta variación generacional sugiere que las experiencias de vida y las necesidades específicas de cada cohorte etaria influyen en la priorización de los problemas de salud como tema nacional crítico.
Los mapas temáticos evidencian una concentración geográfica específica en la identificación de problemas de salud como prioritarios. Países como Bolivia (0%), Chile (0%), Colombia (0%) y varios otros muestran porcentajes mínimos o nulos, contrastando marcadamente con naciones como Guatemala, México y Venezuela que presentan cifras considerablemente más altas. Esta distribución geográfica irregular sugiere que las condiciones específicas del sistema de salud, la infraestructura médica y los desafíos sanitarios particulares de cada país influyen directamente en la percepción evangélica sobre la urgencia de estos problemas.
La cuarta tendencia significativa revela una variabilidad notable en la respuesta demográfica, donde algunos países presentan datos marcados como «#DIV/0!» indicando ausencia de respuestas en ciertos segmentos etarios. Esta situación, observada en múltiples países y grupos de edad, sugiere limitaciones en la representatividad muestral o particularidades metodológicas específicas. Sin embargo, los países con datos completos como Venezuela (Grand Total 22%), Paraguay (4%) y Honduras (4%) demuestran que existe una base sólida de evangélicos que priorizan los problemas de salud, estableciendo una línea base para futuras investigaciones sobre esta temática crucial en la agenda social evangélica latinoamericana.