La grafica muestra los resultados de una encuesta realizada por Latinobarómetro 2023, analizada por Estadísticas Cristianas, cuan satisfechos estan sobre su vida.
Los datos del Latinobarómetro 2023 revelan una crisis severa de satisfacción vital en ciertos países, donde algunos evangélicos expresan estar «para nada satisfechos» con su vida. En el grupo de 16-25 años, Guatemala presenta el porcentaje más preocupante con 40%, seguido por Argentina con 40% y Brasil con 56%. Esta situación se agudiza dramáticamente en el grupo de 26-40 años, donde México alcanza un alarmante 75%, seguido por República Dominicana con 40% y Guatemala con 40%. El grupo de 41-60 años muestra patrones igualmente preocupantes, con Brasil registrando 55%, Ecuador 50%, y Colombia 40%, indicando que la insatisfacción extrema trasciende las barreras generacionales en estos países.
Esta prevalencia de insatisfacción extrema encuentra resonancia en las Escrituras que reconocen la realidad del sufrimiento humano. Salmos 42:11 expresa: «¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.» Los datos revelan que incluso dentro de la comunidad evangélica, existe un segmento significativo que experimenta niveles extremos de insatisfacción, recordando que la fe cristiana no garantiza ausencia de tribulaciones, sino que ofrece esperanza y propósito en medio del sufrimiento. Estos porcentajes demandan una respuesta pastoral urgente y ministerios especializados en crisis.
El análisis revela una polarización dramática entre países, donde algunos registran 0% en ciertas categorías mientras otros alcanzan porcentajes superiores al 50%. Por ejemplo, en el grupo de 61 años y más, Uruguay presenta 100% de insatisfacción extrema, contrastando con países como Costa Rica, México y Chile que registran 0% en esta categoría. Esta disparidad extrema sugiere que factores estructurales específicos de cada país, incluyendo sistemas económicos, políticas sociales y contextos de violencia, ejercen una influencia determinante en los niveles más severos de insatisfacción vital. La presencia de casos como Uruguay con 100% señala situaciones de crisis social que requieren intervención inmediata.
Los datos revelan que los grupos de mediana edad (26-60 años) presentan la mayor vulnerabilidad a la insatisfacción extrema, con casos como México registrando 75% en el grupo de 26-40 años y Brasil alcanzando 55% en el grupo de 41-60 años. Esta tendencia sugiere que las presiones económicas, laborales y familiares de estos períodos vitales, combinadas con crisis socioeconómicas nacionales, pueden llevar a niveles extremos de desesperanza incluso entre la población evangélica. La concentración de estos porcentajes elevados en los años tradicionalmente más productivos indica una crisis sistémica que afecta la capacidad de las familias evangélicas para mantener estabilidad y esperanza durante sus etapas de mayor responsabilidad social y económica.